Mi crianza itinerante ha dejado una marca indeleble en mi trabajo, llevándome a historias que desdibujan la línea entre la realidad y la fantasía.
En el centro de cada historia hay una pregunta fundamental: ¿cómo puede alguien en los márgenes—ignorado, invisible—descubrir su propio valor? ¿Es algo que creamos al desafiar las normas sociales y culturales, o es un legado que nos otorgan nuestra historia y nuestros ancestros?
Mis personajes luchan con esta cuestión mientras atraviesan mundos inestables y despiadados, donde la salvación es siempre esquiva y profundamente incierta.